martes, 28 de febrero de 2023

CAMIRROS

Otra vez nos dijeron los municipales…por aquí no puede usted pasar. Otra vez otra arrogante manifestación seudo católica, que si la viera un cristiano de Singapur diría “vaya como viven nuestros hermanitos cristianitos del extremo occidente”. Traje azul baratito, camisa blanca y corbatita sabe Dios si del mercaillo de los lunes. Se ve que aquí los que mandaban predicar, han pasado a gustarles mejor desfilar. Luce más y no hay que aguantar al predicador, mejor conformarse con las asepticas homilias de los parrocos.Otro día publicaremos la noticia entera, 1961.

jueves, 16 de febrero de 2023

CEVIYA

Una vez preguntamos al Excmo. si tenía alguna relación de donde se encontraban en el resto del mundo piezas arqueológicas sacadas de aquí. También lo preguntamos en la Junta. Les indicábamos que miraran en museos nacionales y a ser posible en los de fuera del Reino. Años han pasado y ni mú. Les importa lo mismo que a la Carmona de 1888. Geniales nuestros amigos de la Pasionaria. Va por ti mi querido Cuqui, pitero donde los haya, más de una vez nos dijiste lo mismo. Sevilla se lee, se debería escribir y pronunciar como nosotros la decimos. Un abrazo Cuqui.

viernes, 23 de diciembre de 2022

FELIZ NAVIDAZ ARTURITO

No sé yo muy bien si este artículo lo debe de escribir Banderías o el cura de cualquier posada de Dios de las que abundan por esta ciudad. O quizás uno de esos Older Brother okupas de santos lugares. Tampoco si lo debiera denunciar y acoger algúna de esas institucionales gubernamentales subvencionadas del quedar bien. O simplemente el mismo “doliente” debiera relatarnos su acto de contrición y arrepentimiento . Qué más da que me temo da lo mismo. Esta entrada que ponemos es de un simple infeliz ni siquiera borrachín del todo. Pero que existe. Carmonés de cuna. Arturito, por “tus mulas y bueyes”, no nos jodas la adoración al niño Dios.¡ Diciembre de 2022.

sábado, 10 de diciembre de 2022

ALBERTO

Hoy fui a comprar el pan, y justo al lado de la caja registradora una huchita de esas de lata. Por pura carajotería, de los dos euros que llevaba en la mano,eché la vuelta, para al ser consciente de mi pública ego-magnanimidad, preguntar si mis monedas eran para una Hermandad. Eran para un chaval, Alberto, con una enfermedad de esas degenerativas o algo así. Tampoco creo nadie de los presentes sabía bien de la patología pero sí que solo había tres casos en España, y lo de siempre, en yanquilandia quizás se podría hacer algo. Rasqué mi bolsillo y eché alguna más. Un preso común, de esos que están en las cárceles para su rehabilitación cuesta setenta mil euros al año al erario público. Yo no sé si el Excmo. ha contribuido con algo, si sé que alguna vez en esta ciudad, por las razones que fuera, si contribuyó. 1889.-